Trabajo con negocios que ya venden y necesitan algo más sólido que motivación, herramientas sueltas o estar siempre encima.
Diseño sistemas para que las cosas funcionen incluso cuando tú no estás delante.
Llevo trabajando por mi cuenta desde 2001. No porque fuera especialmente valiente, sino porque nunca encajé bien en otro sitio.
Durante años hice de todo. Mucho trabajo manual, muchas horas, y la sensación constante de que, si yo paraba, todo se paraba.
Cuando llegaron mis hijos, eso dejó de ser una opción. No quería un negocio que funcionase solo a costa de estar siempre delante de la pantalla.
Ahí entendí algo simple: si el negocio depende de ti, el negocio es frágil.
Si buscas a alguien que “te haga una web”, probablemente no encajemos. Si necesitas que todo tenga sentido y aguante, sí.
No trabajo con todo el mundo. Y no pasa nada.
Si al leer esta página has asentido más de una vez, probablemente tenga sentido que veas cómo planteo los sistemas.